Divide y vencerás: si tienes una empresa que ha crecido y mezcla diferentes actividades en una misma sociedad, probablemente estés mezclando riesgo con ahorro. La buena noticia es que existe una herramienta legal perfecta para solucionar esto, la escisión empresarial.
Y lo mejor es que, si se hace correctamente, puedes aplicar el régimen de neutralidad fiscal, es decir, dividir tu empresa sin pagar ni un euro en impuestos.
Imagina que tu empresa tiene un gimnasio y una cafetería bajo la misma estructura jurídica. ¿Qué pasa si un trabajador del gimnasio te demanda? Todo tu patrimonio está en riesgo.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las operaciones de escisión, cómo se hace legalmente, qué tipos existen y cómo aprovechar una reciente consulta vinculante de la DGT que ha abierto la puerta a nuevas posibilidades de protección patrimonial.
Y si despúes de leernos, aún quieres saber más, te invitamos a nuestro canal de YouTube donde tenemos un vídeo sobre el tema.
Qué es una Escisión Empresarial y Por Qué Debería Importarte
Una escisión empresarial es una operación de reestructuración empresarial a través de la cual una sociedad preexistente divide su patrimonio para transmitirlo a una o varias sociedades resultantes de dicha operación.
En cristiano: coges tu empresa actual y la divides en dos o más empresas independientes, cada una con parte del patrimonio, actividades, contratos y obligaciones de la original.
¿Por Qué es Tan Potente Esta Herramienta?
Porque te permite:
- Separar riesgo de ahorro: Si tienes patrimonio (inmuebles, liquidez) y actividad económica en la misma sociedad, estás poniendo en riesgo tu ahorro cada día que opera el negocio
- Protección patrimonial: Si una de las actividades tiene problemas (demandas, inspecciones, crisis sectorial), el resto de tu patrimonio queda protegido
- Especialización operativa: Cada sociedad se enfoca en su actividad específica, con su equipo, sus proveedores y su gestión independiente
- Optimización fiscal: Estructuras más eficientes fiscalmente, especialmente cuando creas holdings y filiales
- Facilita la venta: Si quieres vender una línea de negocio pero mantener otras, con actividades separadas es muchísimo más sencillo
La Característica Fundamental: Sucesión Universal
La clave que hace que las escisiones sean tan poderosas (y también por qué hay que hacerlas con mucho cuidado) es el fenómeno de sucesión universal.
La sucesión universal es un mecanismo mercantil mediante el cual las sociedades resultantes de la escisión heredan automáticamente todas las relaciones mercantiles y civiles asociadas al patrimonio que reciben.
¿Qué Significa Esto en la Práctica?
Imagina que tienes una sociedad con dos actividades claramente diferenciadas: un gimnasio y una lavandería. Decides hacer una escisión parcial para separar ambas actividades.
La lavandería pasa a una nueva sociedad. Automáticamente, sin necesidad de firmar nuevos contratos ni avisar a nadie:
- Los trabajadores de la lavandería pasan a estar contratados por la nueva sociedad
- Los contratos con proveedores de productos de lavandería se trasladan automáticamente
- Los préstamos bancarios vinculados a la actividad de lavandería pasan a la nueva sociedad
- Los clientes y facturas pendientes de cobro de la lavandería pertenecen ahora a la nueva empresa
- Las obligaciones y acreedores relacionados con esa actividad también se transfieren
Mientras tanto, el gimnasio (que permanece en la sociedad original) mantiene todas sus obligaciones, contratos, trabajadores y relaciones comerciales propias.
El Peligro Oculto: Cláusulas de Reestructuración en Contratos Bancarios
Aquí viene algo crítico que muchos empresarios descubren demasiado tarde: muchos contratos bancarios incluyen cláusulas que establecen como causa de resolución anticipada las operaciones de reestructuración.
Esto significa que si tienes un préstamo con un banco para financiar equipamiento, y en el contrato hay una cláusula que dice «cualquier operación de reestructuración societaria dará derecho al banco a exigir el reembolso inmediato», hacer una escisión podría activar esa cláusula y obligarte a devolver todo el préstamo de golpe.
Por eso es absolutamente fundamental realizar una due diligence societaria exhaustiva antes de cualquier operación de escisión. Hay que revisar:
- Todos los contratos bancarios y financieros
- Contratos con proveedores estratégicos
- Acuerdos de arrendamiento
- Contratos de licencias o franquicias
- Cualquier acuerdo que incluya cláusulas bancarias reestructuración
A veces, la solución es negociar previamente con el banco o el proveedor para obtener su consentimiento explícito. Otras veces, hay que reestructurar primero la deuda antes de proceder con la escisión.
Los Tres Tipos de Escisión: Parcial, Total y Segregación
No todas las escisiones son iguales. Dependiendo de tu objetivo y tu estructura actual, querrás usar uno u otro tipo de reorganización societaria.
1. Escisión Parcial: Crear una Sociedad Hermana
La escisión parcial es el tipo más común y consiste en dividir una parte del patrimonio de la sociedad original, que continúa existiendo.
Resultado: De una sociedad A obtienes dos sociedades (A y B) que son hermanas, compartiendo los mismos socios en las mismas proporciones.
Caso práctico: Tienes una sociedad que gestiona tres supermercados y además tiene cinco inmuebles en propiedad. Haces una escisión parcial:
- Sociedad A (original): Mantiene los tres supermercados y toda la actividad operativa
- Sociedad B (nueva): Se queda con los cinco inmuebles
Ambas sociedades tienen los mismos socios al 100%. Si antes tenías el 60% de la empresa original, ahora tienes el 60% de A y el 60% de B. Tu patrimonio inmobiliario está protegido de cualquier problema que pueda surgir en la actividad de supermercados.
2. Escisión Total: La Sociedad Original Desaparece
La escisión total va un paso más allá: la sociedad original se extingue completamente y nacen dos o más sociedades nuevas.
Resultado: La sociedad A desaparece y nacen las sociedades B y C, cada una con parte del patrimonio original.
Caso práctico: Siguiendo con el ejemplo anterior, tienes una sociedad con supermercados, importación de productos, logística, distribución y venta online. Decides hacer una escisión total:
- Sociedad original: Se extingue
- Sociedad B: Supermercados físicos
- Sociedad C: Importación y logística
- Sociedad D: Venta online
Los mismos socios que tenían participaciones en la sociedad original ahora tienen participaciones proporcionales en B, C y D. La ventaja es que cada actividad queda completamente independiente desde el primer día.
3. Segregación: Crear una Filial Hacia Abajo
La operación de segregación es una variante especial de la escisión parcial, pero con una diferencia fundamental: el resultado no son dos sociedades hermanas, sino una estructura holding-filial.
Resultado: La sociedad original pasa a ser la matriz (holding) y nace una sociedad hija (filial) que depende de ella.
Caso práctico: Tienes una sociedad operativa que ha acumulado muchos beneficios (reservas importantes). Quieres que esa sociedad se convierta en un holding para aprovechar las ventajas fiscales de esta estructura. Haces una segregación:
- Sociedad original: Se convierte en holding, conserva las reservas y el patrimonio acumulado
- Sociedad nueva (filial): Asume la actividad operativa completa
Esta estructura es especialmente interesante cuando quieres crear un holding y escisión parcial para luego ir colgando más actividades o empresas de esa matriz.
Separar Ramas de Actividad: El Requisito Fundamental
Según la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS), para que una operación de escisión pueda acogerse al régimen de neutralidad fiscal, cada sociedad resultante debe tener una rama de actividad propia.
¿Qué es una Rama de Actividad?
Una rama de actividad es un conjunto de elementos patrimoniales que constituyen una unidad económica independiente, es decir, un conjunto autónomo capaz de funcionar por sí mismo y generar ingresos de forma independiente.
Ejemplos de ramas de actividad válidas:
- Un supermercado dentro de una cadena
- La actividad de importación dentro de una empresa que importa y distribuye
- La venta online separada de la venta física
- La logística como actividad independiente
- Una línea de productos específica con su propia estructura
No son ramas de actividad independientes:
- Simplemente dividir la empresa en dos mitades arbitrarias
- Separar activos individuales sin coherencia económica
- Dividir geográficamente sin que cada parte pueda operar por sí misma
El Caso Real: Cadena de Supermercados con Múltiples Actividades
Un caso reciente ilustra perfectamente cómo aplicar este concepto. Un empresario tenía una sociedad que concentraba:
- Importación de productos
- Logística y empaquetado
- Distribución de productos
- Comercialización vía supermercado físico
- Comercialización vía online
La solución fue una reorganización empresarial mediante escisión parcial que resultó en:
- Sociedad 1: Supermercado físico
- Sociedad 2: Importación de productos
- Sociedad 3: Servicio online
- Sociedad 4: Logística y distribución
Cada una de estas sociedades puede funcionar de forma independiente, tiene su propia estructura de costes e ingresos, y constituye una unidad económica autónoma. Perfecto para acogerse al régimen de neutralidad fiscal.
La Consulta Vinculante que Cambia las Reglas del Juego
Aquí viene una de las partes más importantes de este artículo. Una reciente consulta vinculante DGT escisión ha abierto una puerta enorme para empresarios que quieren separar patrimonio del negocio.

El Problema Tradicional
Históricamente, la Dirección General de Tributos (DGT) y Hacienda interpretaban que las escisiones solo podían acogerse al régimen de neutralidad fiscal si separabas ramas de actividad económica Si querías separar inmuebles o patrimonio que no constituía una actividad propia, te lo denegaban o te obligaban a tributar por la operación.
Esto dejaba en una situación complicada a miles de empresarios que habían ido acumulando inmuebles dentro de su sociedad operativa (algo muy común: generas beneficios, compras inmuebles, los titulas en la misma empresa para diferir impuestos).
El Cambio de Paradigma
La consulta vinculante que marca un antes y un después trata el caso de un contribuyente que tiene una sociedad con actividad económica y además inmuebles acumulados que no están relacionados con la actividad, simplemente patrimonio que ha ido remansando.
La DGT acepta que este empresario puede hacer una escisión total para separar inmuebles de la actividad, acogiéndose al régimen de neutralidad fiscal (sin tributar) siempre que existan motivos económicos válidos.
¿Cuál es el motivo económico válido? La protección patrimonial empresa. Separar el patrimonio acumulado (ahorro) del riesgo inherente a la actividad económica.
¿Qué Significa Esto para Ti?
Si tienes una empresa operativa que además ha ido acumulando inmuebles, liquidez u otros activos patrimoniales, ahora puedes separarlos legalmente sin tributar, creando dos sociedades:
- Sociedad A: Actividad económica pura, con todos los riesgos operativos
- Sociedad B: Patrimonio acumulado (inmuebles, inversiones), protegido de los riesgos de A
Antes esto era extremadamente difícil de justificar ante Hacienda. Ahora, con esta consulta vinculante como precedente, hay base legal sólida para hacerlo.
Régimen de Neutralidad Fiscal: Cómo Dividir tu Empresa sin Pagar Impuestos
El régimen de neutralidad fiscal es lo que hace que las escisiones sean tan atractivas desde el punto de vista tributario. Permite realizar operaciones de reestructuración empresarial complejas sin generar tributación inmediata.
¿Qué es el Régimen de Neutralidad Fiscal?
Es un régimen especial regulado en la Ley del Impuesto sobre Sociedades que permite que ciertas operaciones de reorganización empresarial (fusiones, escisiones, aportaciones de activos) no generen tributación en el momento de realizarse.
En términos prácticos: Si divides tu empresa en dos y te acoges a este régimen, no pagas Impuesto sobre Sociedades por la operación, no hay tributación por plusvalías latentes, y los valores contables se transfieren sin generar impacto fiscal.
Requisitos para Acogerse
Para beneficiarte del régimen de neutralidad fiscal en una escisión, debes cumplir:
- Motivos económicos válidos: La operación debe estar justificada por razones económicas genuinas (reestructuración, especialización, protección patrimonial), no únicamente por ahorro fiscal
- Ramas de actividad o patrimonio separable: Como hemos visto, tras la consulta vinculante, esto se ha flexibilizado significativamente
- Mantenimiento de la actividad: Las sociedades resultantes deben continuar desarrollando actividad económica
- No disolución inmediata: No puedes hacer la escisión y luego disolver inmediatamente una de las sociedades (eso sería simulación)
El Ahorro Fiscal Real
Para entender el valor de este régimen, veamos qué pasaría **sin** acogerse a él:
Ejemplo: Tienes una sociedad con inmuebles que compraste hace 15 años por 500.000€ y ahora valen 2 millones. Quieres separarlos en otra sociedad.
Sin neutralidad fiscal:
- Plusvalía generada: 1,5 millones€
- Impuesto de Sociedades (25%): 375.000€
- Más posibles impuestos autonómicos según CCAA
Con neutralidad fiscal:
- Tributación inmediata: 0€
- Los valores contables se mantienen
- Solo tributarás cuando vendas los inmuebles en el futuro
El ahorro inmediato son 375.000€ que puedes reinvertir en tu negocio. Ese dinero sigue siendo tuyo, aunque tributarás en el futuro si vendes. Pero mientras tanto, tienes liquidez y flexibilidad.
Escisión para Crear Holding: La Estrategia Completa
Una de las estrategias más potentes que vemos en la asesoría fiscal avanzada es combinar una escisión para crear holding con una posterior reorganización de filiales.
El Caso Típico que Llega a Consultoría
Un empresario viene con esta situación:
- Tiene una sociedad operativa con actividad económica consolidada
- Ha ido acumulando beneficios y los ha convertido en patrimonio (inmuebles) dentro de la misma sociedad
- Quiere separar ese patrimonio de la actividad para protegerlo
- Además, quiere montar nuevas líneas de negocio y crear una estructura de holding para beneficiarse de las ventajas fiscales y de gestión
La Solución en Dos Fases
Fase 1: Crear el Holding Hacia Arriba
Primero se «eleva» la estructura. La sociedad actual pasa a convertirse en filial de un nuevo holding (esto se hace mediante una aportación no dineraria o una operación de canje). Resultado:
- Holding (nuevo): Matriz que controla todo
- Filial (antes sociedad única): Tiene la actividad económica + patrimonio inmobiliario mezclado
Fase 2: Escisión Parcial de la Filial
Una vez tienes el holding montado, haces una escisión parcial de la filial para separar patrimonio de actividad:
- Holding: Sigue siendo la matriz
- Filial 1: Actividad económica operativa
- Filial 2: Patrimonio inmobiliario (hermana de Filial 1)
Ambas filiales cuelgan del mismo holding, compartes los mismos socios en las mismas proporciones, pero has conseguido:
- Separar riesgo y ahorro: El patrimonio está protegido de problemas operativos
- Estructura holding lista: Para añadir más filiales cuando montes nuevas líneas de negocio
- Ventajas fiscales del holding: Exención de dividendos entre sociedades del grupo, compensación de bases imponibles, etc.
- Flexibilidad para vender: Si quieres vender la actividad operativa, puedes hacerlo manteniendo el patrimonio
¿Por Qué No Hacer Todo en Un Solo Paso?
Podrías pensar: ¿por qué no hacer una segregación directamente desde el principio y que la sociedad original pase a ser holding?
Es posible, pero la estrategia en dos fases es más segura cuando:
- La sociedad original tiene contratos complejos que podrían complicarse con una segregación directa
- Quieres asegurarte de que cada paso está perfectamente documentado ante Hacienda
- Necesitas tiempo entre operaciones para valorar y optimizar cada estructura
- Hay socios minoritarios que necesitan entender y aprobar cada fase por separado
Due Diligence Societaria: El Paso que No Puedes Saltarte
Antes de cualquier operación de escisión, es absolutamente crítico realizar una due diligence societaria exhaustiva. Este es el proceso de auditoría legal y fiscal que identifica todos los posibles obstáculos o riesgos de la operación.
Qué Debe Incluir la Due Diligence
1. Revisión de Contratos Bancarios y Financieros
Como hemos mencionado, muchos contratos bancarios incluyen cláusulas bancarias reestructuración que pueden activarse con una escisión. Hay que revisar:
- Préstamos hipotecarios
- Líneas de crédito
- Leasing financiero
- Renting operativo
- Avales y garantías
2. Contratos con Proveedores Estratégicos
Algunos proveedores importantes pueden tener cláusulas de exclusividad o condiciones específicas vinculadas a la estructura societaria actual.
3. Contratos Laborales y Convenios
Aunque la sucesión universal traslada automáticamente a los trabajadores, hay que revisar:
- Convenios colectivos aplicables
- Contratos de alta dirección con cláusulas especiales
- Acuerdos de permanencia o no competencia
- Planes de incentivos o stock options
4. Licencias, Autorizaciones y Permisos
Dependiendo del sector, puede haber licencias administrativas que no se trasladan automáticamente y hay que solicitar de nuevo para la sociedad resultante.
5. Situación Fiscal y Contable
- Bases imponibles negativas pendientes de compensar
- Deducciones fiscales pendientes de aplicar
- Posibles contingencias fiscales no afloradas
- Valoración correcta de activos para la operación
El Coste de Saltarse la Due Diligence
He visto casos reales donde empresarios han hecho escisiones sin due diligence previa y han descubierto demasiado tarde que:
- El banco exigió la devolución inmediata de un préstamo de 300.000€
- Un proveedor clave rescindió el contrato de suministro exclusivo
- Hacienda cuestionó la operación y acabó tributando como si no hubiera neutralidad
- Licencias administrativas esenciales no se trasladaron y hubo que parar la actividad meses
El coste de una due diligence profesional (entre 3.000€ y 15.000€ según complejidad) es insignificante comparado con los problemas que previene.
Cuándo Tiene Sentido Dividir tu Empresa en Dos Actividades
No todas las empresas necesitan o se benefician de una escisión. Aquí van los perfiles típicos donde dividir empresa en dos actividades tiene más sentido:
Perfil 1: Mezcla de Actividad y Patrimonio
Situación: Tienes una empresa operativa rentable y has ido acumulando inmuebles u otros activos patrimoniales dentro de la misma sociedad.
Por qué escindirse: Cada día que opera tu negocio, tu patrimonio acumulado está en riesgo. Una demanda laboral, un problema con un cliente, una inspección complicada… todo puede afectar a inmuebles que no tienen nada que ver con esa actividad.
Solución: Escisión parcial o total para crear sociedad patrimonial independiente.
Perfil 2: Múltiples Líneas de Negocio No Relacionadas
Situación: Tu empresa ha crecido de forma orgánica y ahora tienes actividades muy diferentes bajo el mismo techo (ejemplo: gimnasio + cafetería + tienda de suplementos).
Por qué escindirse: Cada actividad tiene su propia dinámica, sus propios riesgos, su propia rentabilidad. Gestionarlas por separado permite especialización y eventual venta independiente de alguna línea.
Solución: Escisión parcial creando sociedades hermanas especializadas.
Perfil 3: Preparación para Crecimiento y Nuevas Líneas
Situación: Tienes una empresa consolidada y quieres lanzar nuevas líneas de negocio o adquirir otras empresas, pero prefieres una estructura de holding para gestionar todo mejor.
Por qué escindirse: Crear primero el holding mediante segregación te permite luego ir añadiendo filiales de forma ordenada, aprovechando ventajas fiscales y de gestión.
Solución: Segregación (cuando quieres que la sociedad actual se convierta en matriz y “baje” la operativa a una filial) o estructura de holding en dos fases, si necesitas hacerlo con más control y seguridad.
Checklist Final Antes de Hacer una Escisión (lo que de verdad evita sustos)
Antes de firmar nada, asegúrate de que puedes responder “sí” a esto:
- Tengo claro el objetivo: separar riesgo y ahorro, especializar actividades, preparar una venta o estructurar un holding.
- Lo que voy a transmitir tiene lógica económica: rama de actividad real o patrimonio claramente separable con motivos sólidos.
- He hecho due diligence: banco, proveedores, alquileres, licencias, laboral, fiscal y contable.
- He documentado los motivos económicos válidos: por escrito, con coherencia y trazabilidad (no solo “ahorro fiscal”).
- Tengo un plan de ejecución: calendario, proyecto de escisión, valoración, asignación de activos y pasivos, comunicación a terceros.
- No es una operación “de papel”: las sociedades resultantes van a vivir, operar y tener sentido real.
Si alguno de esos puntos falla, no significa que no puedas escindir. Significa que primero hay que preparar el terreno.
El Error Más Común (y el que más caro sale)
La mayoría de problemas no vienen por la escisión en sí. Vienen por hacerla:
- sin revisar cláusulas de financiación,
- sin justificar bien los motivos,
- sin coherencia económica en lo que se separa,
- o con prisas, pensando que es “solo un trámite mercantil”.
Una escisión bien planteada es una de las mejores decisiones de protección patrimonial que puede tomar un empresario. Una escisión improvisada, en cambio, es una invitación a que un banco, un proveedor o Hacienda te ponga contra las cuerdas.
Conclusión: Separar Riesgo y Ahorro No es un Lujo, es Supervivencia
Si tu empresa ha crecido, ha acumulado activos y hoy mezcla operativa con patrimonio, hay una realidad incómoda: cada día que abres la persiana estás apostando tu ahorro en la misma ruleta que tu actividad.
La escisión (parcial, total o segregación) te permite rediseñar tu estructura para que sea más segura, más ordenada y más flexible. Y si se hace con método, con motivos económicos válidos y con el encaje adecuado, puede ejecutarse bajo el régimen de neutralidad fiscal.
Si quieres que revisemos tu caso y así entender si es la herraienta que necesitas aplicar, solo tienes que agendar una consulta GRATIS.